Entonces descubrí que estaba viva…

Por Karla Díaz | Comunicación escolarizado, 4o. semestre

Era un sábado como cualquiera, me levantaba como de costumbre muy temprano, veía mi programa favorito mientras poco a poco me vestía para que a mediodia ya estuviera totalmente lista. A esa edad, a los seis años cualquier cosa es importante, divertida y nueva, esperaba ansiosa a que papá me dijera como cualquier sábado:

-¡¡Vámonos a jugar!!

Y por fin llegó la hora, papá nos llamó, lamentablemente tenía que ir con nosotros a todos lados mi hermano mayor Emmanuel, quien era mi tortura, un fastidio constante y como siempre, me quitaba el lugar del copiloto, aunque no era por mucho tiempo, porque mi papá enseguida lo pasaba a la parte de atrás para preferirme a mi como compañía principal, y ese sábado no hubo cambio alguno en aquella constante rutina.

Y llegamos a la cancha de soccer, a ver como jugaba mi papá, divertirnos en los alrededores de la cancha, para jugar y correr bajo los árboles frondosos, recuerdo que ese día sentía inigualable el viento que acariciaba mi rostro, corría como dueña de aquel lugar por todos lados, hasta por el espacio más pequeño, pronto mi estomago gruñía furioso, era la hora exacta de comer, o mínimo botanear, bastaron algunos segundos, para que después le comentara a mi hermano que teníamos que pedir algo para comer, en la cafetería que estaba a unos pasos de aquella cancha, mi hermano me acompañó pedimos unas hamburguesas y dos refrescos enlatados, lo bastante fríos como para que nos pudieran refrescar un poco, no tardaron más de un minuto para que la mujer que atendía en aquel lugar nos diera primero los refrescos, mi hermano me dio mi refresco de manzana abierto, lo tomé, ¡era tan delicioso!.

abejMientras platicaba tranquilamente con mi hermano decidí darle a mi refresco el segundo sorbo, no pude imaginar lo que estaba a punto de pasar. Sentí varios calambres picoteaban mi paladar, como un taladro en una pared, dejando varios hoyuelos, sin embargo esos calambres continuaban furiosos, después de tres había perdido la cuenta de cuántos más habían sido en total, Sentí cómo poco a poco me iba desvaneciendo en el piso, pero al momento de escupir mi segundo y último sorbo en el suelo empastado, me di cuenta no habían sido calambres sino los piquetes de varias abejas, en mi paladar.

Después de eso no recuerdo nada más. Flashazos vienen a mi mente, sentía como mi hermano introducía su dedo en mi boca y retiraba los aguijones, desesperado; escuchaba su voz a lo lejos llamándome, después sólo recuerdo a mi papá conduciendo preocupado, y volteando a la parte de atrás del auto donde me encontraba recostada, preguntando constantemente cómo me sentía, cómo estaba, me aseguraba que iba a estar bien, me daban leche y ajo, no entendía por qué sin embargo tenía la esperanza de que eso me hiciera sentir un poco mejor.

De pronto desperté en un lugar desconocido, eché un vistazo a mi muñeca que sentía extraña y pude ver una aguja, al volver la mirada para analizar el lugar descubrí que no era tan desconocido, me encontraba con nuestro doctor familiar y amigo, mis papás y mi hermano me sonrieron y yo les devolví la sonrisa después de sentir una extraña sensación de alivio; era hermoso verlos ahí, y ver cómo todo volvía a tomar el sentido de siempre.

Meses después nos enteramos de que mi abuelo estaba muy enfermo, aun no eran vacaciones, no comprendía porque teníamos que viajar de urgencia hasta Tamaulipas, mi mamá no me dio explicaciones pero recuerdo que me dijo que experimentaría la sensación de estar en un avión, la propuesta fue tentadora y me dispuse a ir, además no odia ser tan malo, tal vez podría ver a mis primos y podíamos jugar, tal vez mi abuelo se uniría como siempre.

Lamentablemente las cosas no estaban tan lindas como las había imaginado, recuerdo que solo vi a mi abuelo una vez y no pude ni acercarme a él, se lo llevaron al hospital inmediatamente, no había nadie ahí, ni mis tías, ni mis primos, ni risas, nada.

Al día siguiente sólo recuerdo a mis tías llorando en la sala de aquella casa, sentí como el ambiente se tornaba poco a poco pesado y como ese peso me iba derrumbando a mí, tenía ganas de llorar, no quería preguntar nada, sabía la respuesta, aunque no la comprendía, sabía que no me gustaría entenderlo a fondo, ¿por qué siempre me llevaba sorpresas indeseables? decidí callar y abrazar a mi madre, que estaba completamente destrozada.

Llegando al lugar donde velaron a mi abuelo, esperaba verlo ahí, pensaba que era alguna fiesta o algo así, que se habían reunido para verlo, y vaya sorpresa. Un tío al cual aprecio mucho me preguntó que si quería ver a mi abuelo, sin pensarlo dos veces contesté entusiasmada un enorme sí, mi tío tomó de mi mano, me llevó hasta un cuarto donde había varias sillas ordenadas y personas calladas, aquel lugar era tenso. En el final del cuarto había una enorme caja.

- ¿y mi abuelo? Pensé.

De pronto mi tío me cargó hasta que pude ver por encima aquella caja de madera, en la cual se encontraba aquel hombre, enfermo, cansado, pero tranquilo, mi abuelo, esa fue la última vez que pude verlo, y entender completamente que en cualquier momento podemos abandonar el espacio físico por el cual transitamos a diario, comprendí que no saber cómo ni cuándo puede angustiar, pero sin embargo no nos debe preocupar, porque si nos acompleja, dejaríamos de vivir con nuestra total esencia.

Categorías: Cuento, Karla Díaz | Deja un comentario

Recuerdos

Por Jovani Olguín Ortiz | 2o. Diseño gráfico escolarizado

El auto se ha detenido frente al buzón, de él desciende un hombre de aspecto lánguido, apoyado en su bastón de madera, el anciano se detiene y levanta la mirada, observa la antiquísima choza en la que algún tiempo vivió en su adolescencia. Ahora luce abandonada.

Sobre el tapete de la entrada se posa un perro macilento, pareciera que ha estado cuidando la vivienda. El tiempo ha pasado volando, el paupérrimo anciano entra y los recuerdos se disipan por todos los rincones del hogar, sobre la mesa se encuentran los vestigios de sus pasiones, las novelas que le gustaba leer, aquellas historias que lo alejaban de los problemas de la sociedad de aquel tiempo.

SAM_3253El salitre cubre los muebles, pareciera que ha ocurrido un temblor, algunos objetos le impiden el paso. Al fondo sobre un estante vetusto, se alcanza a ver una fotografía enmarcada pero no logra distinguir de quien es el rostro, trata de pasar entre un vericueto de cosas, para apreciarla mejor. Forcejea. Al ganar paso, toma la fotografía y su expresión queda hierática, la imagen muestra a un joven con un ropaje fino y actitud sobresaliente. Pero muestra también lo contrario, que su familia nunca había sido como las demás, que disponían de muchas posesiones y una buena educación, ahora esos recuerdos baladíes son los que harían que el tiempo envejeciera todo a su alrededor.

Al salir de la incertidumbre cae en la cuenta de que se había marchado sin motivo alguno, alejándose solo de los problemas y dejando a su familia, la cual ya no estaría a su volver dejándolo en una eterna soledad hasta la llegada de su óbito. Nota también que en su ausencia se perdió de estar en el fallecimiento de su madre, lo cual le marginaría toda su vida hasta su vejez, y aunque faltaba para ello en realidad lo único que había logrado era que su alma envejeciera.

Ahora que de algún modo lo tiene todo, todo lo ha perdido. La incertidumbre y la confusión corren por sus venas y no sabe cuál sea su futuro, si alguno queda. Es como un personaje cuyo autor le niega un final, condenándolo al instante. Quizá esté bien así, quizá no lo merece.

Categorías: Cuento, Jovani Olguín Ortiz | Deja un comentario

Fotografía de una obsesión

Por Fabiola Cruz Sánchez | Primero de comunicación sabatino | Fotos: Gabriela Tapia Vega

Jamás pensé que mi obsesión por la fotografía fuera superada por algo más, hasta ese día que la conocí.

3Era mi primer día de escuela, entré al salón y de inmediato un rostro captó mi atención. Era ella: pálida, ojos grandes, labios perfectos, cabello castaño y ondulado, pensé que su rostro era ideal para una fotografía, pero de pronto mis pensamientos fueron interrumpidos por el profesor:

-Bienvenido -dijo- ¿Cómo te llamas?

-Eduardo- respondí.

-Bien, pues toma asiento y escucha.

Obedecí.

Al terminar la clase fui a presentarme ante el grupo de chicas donde se encontraba; supe su nombre: tan dulce, tan maravilloso, que no lo pronunciaré porque no me siento digno de hacerlo. Le propuse fotografiarla, sin embargo se negó, al menos que fuera en compañía de sus amigas, acepté sólo porque quería un retrato suyo, aunque hubiera preferido que estuviera sola.

Terminaron las clases, fui directo a mi casa para subir las fotos a mi computadora, la observé y sentí la necesidad de tener más imágenes. Marqué a la universidad para preguntar su domicilio, pero me lo negaron, no me podía dar por vencido, entonces recordé que su amiga me había dado su número de celular, así que le hablé por teléfono para que me diera los datos de mi chica y así fue, me dijo el lugar dónde vivía, y me di cuenta que tardaría una hora en llegar, ya era noche… pensé en ir al siguiente día, pero por desgracia fueron más fuertes mis ganas de verla, supe que era una locura, pero, no me importó.

Llegué al lugar, tardé un poco en dar con su casa, cuando la encontré, ya no sabía qué hacer, quise tocar su puerta pero, ¿con qué excusa?, ¿qué le iba a decir?, por lo que decidí indagar la residencia por fuera, para ver si en alguna parte podría fotografiarla, y ¡Eureka!, su cuarto daba a la calle, me subí a un árbol que está enfrente. La vi sali5r del baño, con una toalla puesta y el cabello mojado, no dudé en empezar a tomar las fotografías.

Al llegar a mi casa, las descargué, no dormí por verlas; de pronto, las imágenes ya no me eran suficientes: ¡Quería tenerla!

Era la una de la tarde cuando llegué a su vivienda, me subí al árbol, comencé a buscarla con la mirada, pero no estaba, la esperé. Llegó, seguí esperando hasta la madrugada, ya que estaba dormida, subí su balcón, rompí el vidrio tan prudentemente como pude y tratando de no hacer ruido; sin embargo no funcionó.

Mi musa despertó dando un grito y como me asusté, sólo atiné a aventarme encima de ella, golpeándola en la cabeza con mi cámara, una y otra vez. Los pasos de sus papás se escuchaban cerca, puse seguro a la puerta, limpié la lente de mi cámara, acomodé a la chica sobre la cama y bañada en sangre, con la luz de la luna iluminando su rostro, le tomé la última foto, Es ésta señor oficial, no me arrepiento, fue la fotografía perfecta.

Texto realizado para la materia de Taller de Lectura y Redacción II, impartida por la profesora Janet Celis Bahena

Categorías: Cuento, Fabiola Cruz Sánchez | Etiquetas: , | Deja un comentario

La lectura en México

Por Marco Arroyo Lamadrid | 2o semestre de Comunicación sabatino

Uno de los mayores problemas que hay en nuestro país es la escasa lectura, ya que no contamos con un sistema educativo que favorezca este maravilloso hábito, el cual te da muchos beneficios como desarrollar vocabulario, elocuencia y claridad. Al leer con frecuencia, se aprende a dominar más palabras y distintas construcciones sintácticas entre muchas otras. Es por eso que a continuación hablaré acerca de la falta de lectura que hay en nuestro país.

La lectura es una de las actividades más importantes y útiles que el ser humano realiza a lo largo de su vida, es una de aquellas actividades que nos define por lo que somos frente al resto de los seres vivos; por lo general comienza a adquirirse muy lentamente desde temprana edad y se mantiene de por vida, es decir que no se pierde con el tiempo.

LectDe acuerdo con un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), México ocupa el lugar 107, de una lista de 108 países, por su hábito de lectura ya que el mexicano promedio sólo lee 2.8 libros al año y por lo tanto es inculto.

En México los libros más leídos son, los textos escolares con 32.5 por ciento, las novelas 23.3 por ciento, los libros de historia 2.7, los de superación personal 19, las biografías 16.4, libros científicos y técnicos 16.1, las enciclopedias 15.2, y cuentos con el 11.8.

Al ver estas cifras tan alarmantes por la falta de dicho habito, el gobierno ha hecho uso de los diferentes medios de comunicación esto es anuncios espectaculares en las autopistas, spots publicitarios en la radio, comerciales en la televisión entre muchos otros. Y todo esto para que los niños a una temprana edad comiencen a crear este buen habito y de la misma manera pasarla a las siguientes generaciones.

Leer es uno de los pilares para la adquisición y la trasmisión del conocimiento en nuestra vida cotidiana, pero también en el mundo académico. Es importante por eso que los niños adquieran y entrenen esta habilidad desde que son pequeños, pues a medida que se va avanzando en el itinerario académico el nivel de exigencia se va incrementando, lo que demanda una mayor destreza lectora y escrita.

Sabiendo que lo ya mencionado no ha dado los resultados esperados una de las propuestas seria que se implementara la lectura como una materia más dentro de las escuelas esto es que ya no será una simple recomendación si no que será algo obligatorio y de esta manera crear el habito de la lectura.

En conclusión la lectura es una de las herramientas mas importantes para el desarrollo y para el avance tecnológico e intelectual, es por eso que resulta necesario crear esos nuevos programas a favor de la lectura y así hacer de este un país mas lleno de lectores. Charles Reade dijo : Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino ¿Qué destino queremos para México?

Categorías: Discurso, Lectura, Marco Arroyo Lamadrid | Deja un comentario

Viernes 13

Por Karla Díaz | 4o. de comunicación escolarizado

Viernes 13… ¿Quién dijo que era un mal día? Todos esos mitos o creencias yo pude echarlas por la borda, dejé de creerlo aquel día que mis ojos se posaron en una hermosa mirada, unos brillantes ojos que jamás olvidaré, tan expresivos que desbordaban ternura, inocencia y un cautivante color miel…

La conocí un viernes 13 al subir al tren. Iba a la universidad, ese día todo me había salido muy mal, pero al subir al tren como con dos horas de retraso, mi mal humor, la tensión y la preocupación salieron de mi cuerpo, solo podía verla a ella y nada más… como si el contexto de aquel lugar se hiciera gris, borroso o simplemente se opacaba todo al ser el enfoque principal ella.

Desde que la conocí cada viernes subo al tren a la misma hora, echo un vistazo rápido con las infinitas ganas de encontrarla ahí en el mismo asieviernes 13nto, en el mismo vagón contemplando el camino por la ventana de cristal, sin tener éxito.

Es difícil encontrar a una chica ente millones de habitantes en una ciudad, sin embargo no pierdo la esperanza, no puedo rendirme ahora, necesito descubrir por qué aquel día, no me dijo su nombre, necesito saber qué fue lo que pensó de mí; aquel día que no pude hacer una frase completa y entendible, su belleza me opacó su sonrisa me debilito por completo y perdí toda mi fuerza, todo el valor que creía tener al acercarme a ella lo que dije fue apenas entendible… creo.

-Eres… qué bonita… ¿aquí… siempre… viajas… tú?

¿Qué demonios había dicho? Cuando me di cuenta de que tenía cara de confusión supuse que había sido porque no me había presentado antes… entonces decidí decirle rápidamente…

-Ahhh … me llamo Sergio y… ¿tú eres?

Otra vez había echado todo a perder ella apenas iba a contestarme algo y la había interrumpido por mi descontrolada emoción, porque quería presentarme. Fui tan tonto, que enseguida ella comenzó a reírse, lo único que ella pudo decirme fue…

-Disculpa, aquí bajo, hasta pronto.

No podía procesar aquella oración, a que se refería esa chica ¿A que no quería interactuar conmigo tal vez? aun esa frase me taladra mi cabeza cada que la recuerdo, no puedo creerlo todavía, que yo no haya podido hablar correctamente frente a ella, sigo sin comprender eso, fue la primera vez que una chica me ignoraba de tal forma, tal vez no soy muy guapo, pero sí muy carismático y eso ayuda, pero pensándolo bien, fue la manera de expresarme, fui tan tonto, la desilusione, tal vez eso fue.

Desde entonces siempre ensayo por las noches o por las mañanas de los viernes un saludo formal por si la encuentro algún día, sé que puede sonar tonta esta idea, pero es fundamental para mí que ella olvide la primera impresión que tuvo de mí, probablemente piensa que tengo algún problema serio de dislexia. Sin embargo es algo que jamás eh experimentado, soy muy espontáneo siempre espero, nunca alguien me había robado así la seguridad, esa chica tenía algo especial creo que me enamoré.

Categorías: Cuento, Karla Díaz, Uncategorized | Deja un comentario

La búsqueda de la felicidad*

Por Marisa Teresa Tena Urrutia | 2° de Comunicación sabatino

Ahora que empieza un nuevo año, todos hacemos nuevos propósitos con el afán de conseguir la tan buscada felicidad; se mira el año que comienza con gran entusiasmo y esperanzas de que sea mejor, habrá que preguntarse cuánto puede estar en tus manos ser feliz.

Decimos que la felicidad no es la meta, sino el camino; que son pequeños pasos, se han escrito libros, poemas y hasta se han hecho películas  ¿Pero que es la felicidad? De acuerdo con el  José Caraballo, psicólogo clínico, el concepto de felicidad es más bien subjetivo, pues  cada uno tiene una manera de ver las cosas y eso nos causa felicidad. La felicidad es pues, un concepto muy personal pues las prioridades son diferentes para todos.

David Niven por su parte, después de realizar varias encuestas para saber las características y creencias de la gente feliz, concluyó que son felices aquellos que tienen hábitos en común y los disfrutan, por lo que resulta indispensable el disfrute de lo que se vive y lo que se tiene.

felizpiki

“Feliz” JPP

 Así que es necesario aprender a disfrutar lo que tenemos y divertirnos, pues ese es  uno de los factores centrales para tener una vida satisfactoria;  debemos también aprender a conocernos identificar qué nos entristece y nos alegra; esto es, conocer nuestras emociones y definir sus causas.

Hacer ejercicio es fundamental, pues además de los beneficios directos a la salud, mejoramos nuestra confianza; lo que impacta directamente en nuestra actitud ante lo cotidiano, pues lo que nos pasó no es lo decisivo, sino lo que pensamos de ello. La forma en que percibimos las causas y consecuencias de algún evento es lo que hace la diferencia, no el evento como tal.

Por eso los invito a evaluar nuestros hábitos, pues eso puede ayudarnos a mejorar en diversos aspectos y sentir mayor satisfacción con nuestra vida, eso puede ayudarnos a ser felices y completar nuestras metas, no hacerlo puede llevarnos por el camino contrario.

Así, cuando llegue otro cierre de año y hagamos un recuento de lo que hicimos para alcanzar la tan buscada felicidad y cuántos propósitos se llevaron a cabo, nuestro balance no resulte tan negativo.

*Discurso presentado por la alumna durante la clase de Expresión verbal impartida por el propfesor Juan Pablo Picazo.

Categorías: Discurso, Marisa teresa Tena Urrutia, Uncategorized | Etiquetas: , , | Deja un comentario

Nicki

Por Alejandra Anahí Domínguez Flores | 4o. Comunicación escolarizado

Me llamo Arleth y tengo 15 años, como cualquier adolescente, tengo problemas para “comunicarme” con mis padres; es decir, ellos no me entienden y yo no los entiendo. Cada mañana se toman la molestia de repetirme lo mismo: “Arleth arréglate más, mira que fodonga te vas a la escuela”, “Arleth organízate”, “Arleth, arleth ¡Arleth…!” Bla bla bla. Ensordezco y sólo veo a mi madre por el retrovisor mover los labios ¡Qué fastidio comenzar mis días así! ¡Nunca me escuchan! Una vez más me he quedado con las ganas de reprocharles su ausencia, su carente paternidad.

Llego a la escuela, saludo a la directora, que como todas las mañanas hace acto de presencia en el pórtico del colegio. Se dirige a mi sonriendo:

-“Buenos días señorita Arleth, queeeee… bonita viene hoy”

-¡Hipócrita! -pensé. Ni siquiera volteé a verla.

Me dirigí a mi salón de clases y al cruzar la puerta miré a mis compañeros listos con bolígrafo mano en y papel sobre el pupitre; si asiento está junto al de Diane, se podría decir que somos ‘amigas’.

Comenzó la clase. La señora cabello, (como solía llamarla), comenzó hablando sobre la historia de México, muuuy interesante el tema. De pronto alguien osa interrumpir, era la directora llamando a la puerta. Tras su larga falda estaba un chico cuyo aspecto era notablemente distinto.

-“Hola jóvenes, quiero informarles que Nicolás Fernández va a formar parte de su grupo de ahora en adelante, les pido que sean amables y lo integren al grupo”

De pronto la maestra cabello cambió de lugar a Diane para que Nicki se sentará junto a mí y le ayudara con los apuntes. Volteé a ver a mi nuevo compañero y gesticulé una sonrisa. Nicki era un chico que tenía labio leporino, este es un defecto facial donde el labio superior y el paladar no se desarrollan correctamente dentro del vientre de la madre. Al terminar las clases, la maestra me detuvo unos segundos para pedirme que le prestara mis apuntes a Nicki. Tomé el autobús escolar y justo una cuadra antes de mi casa veo que se baja Nicki. ¡No puedo creerlo, vive cerca de mí y jamás me había dado cuenta!

Llegando a mi casa, mi Nana ya tenía la comida hecha y la casa impecable, lo único que tengo que hacer es ‘portarme bien’, ‘comer bien’ y ‘hacer mis tareas’ tal cual como mis padres siempre atosigan. Ya eran las cuatro de la tarde y yo ya había terminado. Así que decidí ir a casa de Nicki para entregarle las libretas. Llamo a la puerta, toc, toc. Sale una moderna y amable mujer, su madre.

- Hola señora, me llamo Arleth y soy compañera de Nicki. La maestra me pidió que le prestara mis libretas a su hijo para que ya no se atrasara más.

- Qué amable de tu parte, pasa. ¡Nicki, hijo, baja por favor, vinieron a verte! Toma asiento Arleth.

- Gracias Señora. Hola Nicki, te traigo mis libretas.

- Wrolla. Grajeias Arjlet.

Sinceramente, no comprendí nada de lo que dijo. Tomé la decisión de irme lo más pronto posible. No fue porque no me cayera bien ni nada, sólo que no deseaba hacerlo sentir mal o algo parecido.

Ya son poco más de tres meses que Nicki y yo nos conocemos, ha sido un largo proceso de integración, del grupo con Nicki y él con nosotros. Le hemos ayudado a mejorar su pronunciación, su lenguaje corporal, su gesticulación facial etc. Él nos ha enseñado a entenderle, nos ha enseñado que podemos aprender unos de otros, a tener paciencia y a unirnos como grupo.

Categorías: Anahí Domínguez, Cuento | Etiquetas: , | Deja un comentario

Tren sin retorno

Por Ana Laura Ocampo | 6o. semestre de Diseño gráfico escolarizado

¿Dónde están las hazañas entre los soles de mayo?

Las victorias enternecidas por los atardeceres de Junio

son ineptos espacios de tiempo

que se perdieron por algún lado.

Olvidamos lo que estuvo mal,

pero lo hicimos de todos modos.

Fuimos juzgados por el infierno

y enviados al segundo círculo.

El tiempo es pasajero

montado en un tren

que ya no tiene retorno,

impulsado por el hado del humo negro.

Perdimos mil batallas

frente a una guerra ávida.

Las estrategias sirven de poco

cuando lo que se pierde es la existencia.

Quedamos rezagados

entre todo lo que fuimos

y lo que ya no seremos.

Categorías: Ana Laura Ocampo Nolasco, Poesía | Deja un comentario

La importancia de una adecuada expresión verbal*

Irma Yuridia Pavón Macías | 3o. de Comunicación escolarizado

Comunicarnos y expresarnos, son actividades que desarrollamos comúnmente a cada momento del día y en todos los ámbitos en que nos desarrollamos. Pero alguna vez, nos hemos detenido a pensar sí estas acciones las hacemos de manera adecuada o correcta; no sé tú, pero yo últimamente he reflexionado bastante sobre el tema.

expresión verbal

 Sí bien es cierto que como individuos no podemos vivir aislados y que la oralidad es el instrumento del cual nos valemos para establecer relaciones interpersonales, también lo es que dichas relaciones no siempre son las mejores, y muchos de los problemas que surgen en éstas son consecuencia de una inadecuada expresión verbal.

Además de los problemas que pudieran presentarse cuando emitimos sonidos, vocablos y palabras para transmitir nuestro pensar, sentir, desear; a veces perdemos de vista la relevancia que tienen los elementos que complementan o que adornan la idea en general de la correcta forma de hablar. Dentro de estos elementos encontramos el ritmo, el timbre de voz, el volumen de voz, la sintaxis, pero sobre todo los ademanes, movimientos corporales, traducidos en la comunicación/expresión no verbal.

Como comunicólogos es nuestro deber contemplar cada uno de estos elementos en todo momento: cuando elaboramos un discurso, para realizar el guión de un comercial de televisión, un spot de radio o una película, por mencionar sólo algunos ejemplos; o incluso, en el más sencillo de los casos, cuando necesitamos o deseamos comunicar aquellas cosas que llevamos dentro.

El proceso de involución que ha sufrido el lenguaje, complica aún más nuestra correcta expresión verbal; han aparecido nuevos términos, las palabras se han modificado, incorporamos extranjerismos, combinamos palabras, inventamos términos y conceptos nuevos, que debido a la popularidad e impacto, han tenido que ser reconocidos y autorizados por los expertos en dicha materia. Aunado a esto, hemos cambiado dramáticamente la correcta consonancia de las sintaxis en las frases, sustituyendo adverbios, por adjetivos y viceversa, acortando las palabras, y haciendo pausas en donde no tendrían por qué existir.

También cabe recalcar el papel que ha jugado la tecnología en la expresión verbal. Estas innovaciones como: la internet, los teléfonos móviles, las redes sociales, entre otras, han facilitado la interacción entre las personas, pero no de una forma correcta. El texting es cada vez más común entre la población, el número continúa en aumento, pues preferimos la comodidad de teclear botones para construir ideas y oraciones, en lugar de tomar el teléfono y realizar comunicación oral o de manera física con otra persona.

Analizando lo anterior podemos concluir, que a pesar de que sabemos, hemos dejado de lado el cultivo y fomento de una adecuada expresión verbal entregándonos casi por entero a la ambigüedad, la incorrección, el barbarismo y las muletillas entre otros vicios recurrentes que a veces ya ni siquiera percibimos.

Compañeros, amigos, futuros comunicólogos, reflexionemos sobre el papel que estamos realizando dentro de la sociedad, nuestra labor es fomentar una adecuada expresión verbal e incentivar a que otros realicen lo mismo. Leer, escribir, interactuar cara a cara son, entre otras cosas, actividades que debemos incorporar a nuestra rutina, haciéndolas no sólo de manera superficial, sino realizándolas con un sentido racional y crítico que enaltezca no sólo la carrera en Ciencias de la Comunicación, sino también nuestra formación como personas, ciudadanos y profesionistas.

Discurso pronunciado en la materia Expresión verbal impartida durante el semestre 14-1 por Juan Pablo Picazo

Categorías: Discurso, Irma Yuridia Pavón Macías | Etiquetas: , , | Deja un comentario

El destino del periodismo

Por Eloy Gama Serrano | 3o. de Comunicación escolarizado

En un discurso al que llamó El mejor oficio del mundo, pronunciado en Los Ángeles el 7 de octubre de 1996, Gabriel García Márquez dijo que el periodismo de su tiempo es resultado de la enseñanza de las facultades de Comunicación Social, la prisa con la que se manejan las redacciones, la inclusión de la tecnología en el oficio y la ausencia de las charlas formativas al interior del periódico.

El escritor y periodista colombiano concluyó en esa ocasión que el aprendizaje del periodismo debía realizarse como antaño. Coincido con él y demostraré en este ensayo que el periodismo actual necesita acciones oportunas como las que planteó hace 17 años, pues sus problemas al parecer, se desarrollan de manera cíclica.

La labor periodística se ha convertido en una actividad escalable, es decir, el éxito percibido no depende del esfuerzo continuo, explico: generar contenido ocupa la misma cantidad de tiempo si se realiza para el consumo de un receptor, que si su objetivo es un público masivo. Las actividades escalables conllevan un gran riesgo implícito, como lo señala Nassim Nicholas Taleb: “Una profesión escalable es buena sólo para quien tiene éxito; son profesiones más competitivas, producen desigualdades monstruosas y son mucho más aleatorias, con disparidades inmensas entre los esfuerzos y las recompensas: unos pocos se pueden llevar una gran parte del pastel, dejando a los demás marginados, aunque no tengan ninguna culpa.”1 Gabriela Warkentin no opina muy diferente respecto a quienes escriben en los medios: “El problema ya no es que unos cobran mucho y otros poco: el problema es que unos cobran mucho, y otros nada.”2

De esta manera nos encontramos con una dificultad: existe una gran cantidad de nuevos periodistas con contenidos de calidad que son opacados por la “vieja guardia”. Los últimos deciden quién es bueno y quién no lo es. Aunado a ello, podemos preguntarnos: ¿cómo ejercen su oficio los periodistas y qué repercusiones tiene esto en la vida democrática del país?

Algunos profesionales de los medios concentran la audiencia, por tanto no es posible desdeñar la posibilidad de que funjan como “voceros” de cualquier facción política, de tal manera que no es necesario conocer un tema, siempre y cuando la pluma escriba con furia (ver el caso de Sanjuana Martínez3)

Otra situación derivada de la modernidad es el activismo usurpando el papel del periodismo. Aunque las causas que abanderan los activistas pueden llegar a ser de interés público, son incapaces de hacer periodismo. La razón es que los primeros cuentan con una agenda de filias y fobias políticas, ello vuelve imposible uno de los pilares de la investigación periodística: la veracidad.

La situación política del país favorece la formación y divulgación de crónicas heroicas sobre las manifestaciones y las partes implicadas. No huelga decir que estas narraciones carecen de rigor periodístico e incluso así son aceptadas por un público ávido de consumir opinión, desdeñando la información.

La tarea del periodismo de la actualidad dista de ser la de hace algunas décadas, a saber, obtener la primicia del último gran escándalo y mostrar cómo las cucarachas corren cuando la luz es encendida; de ello ya se ocupan (para bien o para mal) las redes sociales.

El periodista moderno debe contar historias, revelar información y llevar un paso más allá la idea de García Márquez: el periodista debe educar a los principiantes y más importante aún intentar educar a su audiencia. Esto no es posible mediante los medios tradicionales; son los medios digitales los que deberán tomar la batuta añadiendo documentos legales en sus notas, favorecer el “Open Data” y abrir los foros de opinión para generar conversación pública y lograr con ello una verdadera sociedad de información.

_________________________________________________________

1Taleb, Nassim Nicholas. “El Cisne Negro”, 2007, p. 71-78

2Warkentin, Gabriela, “Trabajar gratis y agradecidos” Animal Político, Mexico, 7 de abril de 2013 (ref. 15 de abril de 2013), Disponible en la Web: http://www.animalpolitico.com/blogueros-mexico-bizarro/2013/04/07/trabajar-gratis-y-agradecidos/#axzz2f0lCrmuv

3En este artículo la periodista Sanjuana Martínez expone que la empresa Shale ha sido autorizada para investigar zonas petrolíferas en el norte del país. Shale se refiere al gas y al petróleo de esquisto; la empresa Shale no existe. Disponible en la Web: http://www.sinembargo.mx/opinion/24-06-2013/15312

Ensayo escrito para la materia de Taller de redacción II impartida en el semestre 14-1 a los alumnos de comunicación escolarizado por Juan Pablo Picazo.

Categorías: Eloy Gama, Ensayo, Periodismo | Etiquetas: , | Deja un comentario

Blog de WordPress.com. El tema Adventure Journal.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: